(CASTELLANO) Una de las películas más divertidas e irreverentes de Kevin Smith, sin duda. Tiene de todo: ritmo, personajes absurdos pero entrañables, diálogos brillantes y un guion que, aunque se va por las ramas, sabe perfectamente hacia dónde apunta. Y además se atreve a tocar temas religiosos con humor, pero también con cabeza. Es una comedia gamberra, sí, pero debajo del caos hay una historia que no es tan tonta como puede parecer. Hay ideas valientes, frases para enmarcar y un reparto que se lo pasa en grande (y se nota). Todo ese universo tan suyo, tan de cómic y a la vez tan de conver…
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