(CASTELLANO) La comedia puede ser mucho más cruel que el drama cuando se limita a mirar con suficiente atención. Eso es lo que hace Billy Wilder aquí: parte de una premisa casi ligera, incluso picaresca, y poco a poco deja al descubierto un mundo de soledad, oportunismo, abuso de poder y respetabilidad de fachada. Jack Lemmon está extraordinario porque C. C. Baxter nunca es solo el pobre tipo simpático que se deja utilizar. Hay ambición, cobardía, ternura y una necesidad desesperada de ser aceptado. Su apartamento se convierte en la representación perfecta de todo lo que está dispuesto a…
Leer reseña completa →