(CASTELLANO) *Uno tan diferente como yo* tiene todos los ingredientes para funcionar. Una historia real. Personas de mundos completamente distintos. Una amistad inesperada. Culpa. Redención. Fe. Pérdida. Y uno de esos relatos que inevitablemente terminan buscando que el espectador salga emocionalmente tocado. Y sí. Terminé llorando. El problema es que no estoy seguro de que la película se haya ganado completamente esas lágrimas. Porque durante buena parte de la historia me ocurrió algo bastante extraño: no me creía a los personajes. Y eso resulta espec…
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