(CASTELLANO) No sabemos cómo ocurrió. Probablemente nunca lo sabremos. En algún momento de la prehistoria, humanos y lobos dejaron de verse únicamente como competidores y comenzó una relación que, miles de años después, ha terminado con perros durmiendo en nuestros sofás, esperando detrás de una puerta o formando parte de una familia. *Alpha* imagina ese momento. Y a mí esa idea me gusta muchísimo. No porque la película pretenda explicar científicamente cómo nació el perro doméstico. La realidad debió de ser infinitamente más lenta y compleja. Lo que hace Albert Hughes es mucho …
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