(CASTELLANO) Me interesó más de lo que me entusiasmó. Tiene una premisa muy de Stephen King: una familia aislada, una granja, una decisión horrible y una culpa que empieza a pudrirlo todo desde dentro. Ese punto me gustó, porque no plantea el terror como una sucesión de sustos, sino como una degradación moral. Pero tampoco me pareció una película enorme ni una adaptación para poner por las nubes. Tiene atmósfera, tiene ideas y tiene imágenes potentes, pero también es lenta, algo estirada y bastante previsible. Lo mejor está en la ambientación. El campo, la casa, la tierra, los interiores osc…
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