(CASTELLANO) Una película de misterio puede permitirse ser rara; lo que no puede permitirse es volverse absurda justo cuando empieza a explicar lo que estaba pasando. Eso es lo que más me frustró aquí. El arranque tiene elementos para funcionar: una casa heredada, un pueblo que parece saber más de la cuenta, retratos inquietantes y la sensación de que el protagonista se ha metido en una historia que le precede. Durante buena parte del metraje hay curiosidad. Finn Jones encaja bien como un hombre cada vez más obsesionado con unas imágenes que parecen desafiar cualquier explicación sencill…
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