Cuando todo es negro, los matices empiezan a desaparecer La ocupación nazi ya es, por definición, un territorio moralmente asfixiante, y Voluntad decide no conceder casi ningún respiro. La película coloca a sus personajes en un mundo donde cada decisión parece sucia, cada silencio compromete y cualquier intento de actuar bien llega demasiado tarde o tiene un precio. Esa oscuridad constante es también su principal virtud y, al mismo tiempo, lo que terminó cansándome. Tim Mielants trabaja muy bien la sensación de amenaza. Amberes aparece como una ciudad vigilada, enferma, donde nadie sabe …
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